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El candidato homofóbico que quiere ser presidente de Costa Rica

Una resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH,) le sirvió a Fabricio Alvarado para conseguir adeptos. Aunque no ganó la presidencia de Costa Rica  en la primera vuelta, este candidato logró la mayoría de votos de los electores el domingo reciente. Pasó de un respaldo electoral de 3% a 26% en tan solo tres semanas.

¿Pero cómo captó más votos? El 9 de enero la CIDH, en una histórica decisión, llamó a legalizar el matrimonio igualitario en los países miembros a ese órgano. La resolución partió de una consulta hecha por Costa Rica sobre la unión entre parejas del mismo sexo y la igualdad en el reconocimiento de derechos a todas las personas sin distinguir su orientación sexual.

Ante la polarización que vive Costa Rica, Carlos Alvarado tiene un reto muy grande: convencer al abstencionismo (el 34.2%) y hacerle ver a los ciudadanos que el matrimonio igualitario no es el tema principal del país.

De inmediato este tema se convirtió en el tema de debate en Costa Rica y le dio un gran giro a la campaña. Fabricio Alvarado  rechazó la resolución argumentando que atenta contra la familia tradicional conformada por hombre y mujer. E incluso dijo que si llegaba a la presidencia su Gobierno estaría dispuesto a salirse de la Corte.

“No hay nada que acatar. No es vinculante y si fuera vinculante, un gobierno de Restauración estaría dispuesto a salirse de la Corte porque no estamos dispuestos a una agenda LGBTI. Hagamos que el 4 de febrero sea nuestro referendo sobre matrimonio hombre y mujer”, dijo el  aspirante a la Presidencia.

Con ese discurso en contra del matrimonio igualitario y la ideología de género, por mencionar, Fabricio se fue abriendo campo, pues hasta diciembre pasado las encuestas no lo ubicaban como favorito.  Al candidato presidencial no usó su verbo encendido para hablar sobre temas como el déficit fiscal y la deuda pública que atraviesa la nación centroamericana.

Al no lograr al 40% del respaldo de electores, Costa Rica va a una segunda vuelta con dos candidatos que lo único que tienen en común es el apellido: Fabricio Alvarado, el evangélico conservador,  y Carlos Alvarado, el progresista. ¿Pero qué candidato le conviene más a Costa Rica? Evidentemente el segundo.

La resolución a una consulta realizada a la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el matrimonio igualitario cambió todo el panorama electoral de Costa Rica. El país se jugará su futuro el próximo 1 de abril con dos candidatos antagónicos: uno defiende el matrimonio gay y el otro lo ataca.

He seguido desde Nicaragua las elecciones  y siempre he visto a Costa Rica como modelo para todas las naciones de Centroamérica. Ha tenido presidentes que han sabido orientarla por el camino de la prosperidad y que han gobernado para todos. Aunque celebro el reconocimiento de derechos para gais, hoy el matrimonio igualitario no es un tema que debe primar cuando hay otros problemas que el nuevo mandatario debe enfrentar.

Además, la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo no está en manos del presidente. Es el Poder Legislativo costarricense quien tiene la última palabra, es hacia ese Poder del Estado donde se deben dirigir las luchas. Pero Fabricio seguirá usándolo como tema de campaña, y me temo que se alce con la Presidencia si los ticos no reflexionan sobre los puntos que verdaderamente importan.

Fabricio está aprovechando su oposición a temas progresistas de derechos humanos para lograr el respaldo de los sectores ultraconservadores de Costa Rica, y eso es lamentable y peligroso. Está promoviendo el odio.

“Este chiquito (Fabricio)  quiere cerrar el Inamu (Instituto Nacional de las Mujeres). Y en su cabecita soy una feminazi (claro, yo he estudiado mucho más). Es inútil discutir con alguien así. Útil es que no gobierne”, escribió Marianella Cordero, una amiga periodista de Costa Rica.

Ante la polarización que vive Costa Rica, Carlos Alvarado tiene un reto muy grande: convencer al abstencionismo (el 34.2%) y hacerle ver a los ciudadanos que el matrimonio igualitario no es el tema principal del país.

About José Denis Cruz

Periodista, amante de la crónica, los libros, el mar y las montañas. Escribo para la sección de Economía de un periódico nicaragüense. En mis días libres corro y nado en una laguna cratérica de mi pueblo. Creyente fiel del amor. ¡No soy perfecto!

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