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La historia detrás del Día Contra la Violencia de Género

La violencia contra la mujer es una problemática mundial. Día a día, la supremacía del “más fuerte” mata; personas que se sienten con la superioridad suficiente para privarles la vida por el común denominador de ser mujeres.

Años de escuela machista son el motivo de estos crímenes de odio que atañe y oscurece la sociedad.

En lo que va del año 2017, en México, existe un reporte -sesgado- que arroja una cantidad de 1824 mujeres y niñas asesinadas a manos de una cultura represora. Una cifra alarmante, que lamentablemente está desviada por factores legales y/o sociales.

El 25 de noviembre, se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, por todas aquellas víctimas de una cultura opresora y heteronormada. Pero, ¿por qué se conmemora dicho día?

Debido a una de las millones de tristes historias de mujeres desaparecidas. Una historia concreta, simbólica, pero que hizo despertar a muchas personas y abrir los ojos ante esta pandemia de asesinatos machistas. Es la historia de las hermanas Mirabal.

Corría el año 1960 y en la República Dominicana el dictador Rafael Leónidas Trujillo cumple 30 años en el poder. 30 años de represión, negación de libertades civiles y de personas no afines al régimen que desaparecían en camiones militares para no ser vistos nunca más, arrancados de sus familias y sus hogares por negarse a vivir bajo la represión de un dictador.

Pero hay quién se niega a vivir con miedo, y son muchas las personas que se oponen abiertamente al régimen. Es el caso de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, tres hermanas del municipio de Salcedo también conocidas como Las Mariposas. Formaban parte de la Agrupación política del 14 de junio, que se oponía al dictador y además de las reivindicaciones de la lucha, también sumaban la de la igualdad entre géneros a la causa.

Incluso cuando dos de las hermanas, Minerva y María Teresa, fueron encarceladas, violadas y maltratadas en varias ocasiones, siempre volvían a continuar la lucha, señalando al dictador Trujillo como principal responsable, lo que no pasó desapercibido para aquel monstruo.

Las presiones internacionales que llegaban al despacho de Trujillo para que acabara con la violencia obligaron al dictador a liberar a las hermanas de su último encarcelamiento, pero el monstruo sólo hizo esto para que la comunidad internacional desviara sus ojos de las Mirabal, en este punto ya conocidas internacionalmente como famosas activistas contra su dictadura.

Pero el plan de Trujillo era esperar a que la presión internacional se olvidara de ellas, y unas semanas después de su liberación, llevó a cabo su terrible plan. Patria, Minerva y María Teresa Mirabal volvían en un jeep de visitar a sus respectivos maridos, también encarcelados por oposición al régimen. Cuando el jeep se encontraba en unas tortuosas carreteras secundarias que volvían de esa prisión, un grupo de militares armados lo detuvo, haciendo salir a las tres mujeres y obligándolas a punta de pistola a subir a sus camiones, corriendo el chófer que las acompañaba la misma suerte.

Así fueron llevadas a una finca cercana y encerradas en un cobertizo. Y allí fueron torturadas y asesinadas, un 25 de noviembre de 1960.

Los militares metieron los cadáveres en el jeep y simularon un accidente, dejándolo en medio de la naturaleza y creyendo que acabando con las tres hermanas acabarían con el levantamiento.

Pero el terrible crimen fue la gota que colmó el vaso de la paciencia del pueblo dominicano, que en ningún momento creyó que las hermanas hubieran desaparecido por un accidente automovilístico, e intensificaron su rebelión hasta que el dictador Trujillo acabó asesinado menos de un año después.

La cuarta hermana Mirabal, Dedé, vivió hasta el pasado 2014 encargándose de cuidar el Museo de las Hermanas Mirabal en la residencia donde vivían. Un lugar que se ha convertido en todo un símbolo y lugar de peregrinaje para aquellos que quieran rendir homenaje a las valientes hermanas.

Entonces, ¿por qué celebramos el día contra la violencia hacia las mujeres los 25 de noviembre? No cabe duda de que cada una de las incontables mujeres asesinadas en todo el mundo merece su propio homenaje, pero el caso de las hermanas Mirabal, dentro de la atrocidad impensable, alberga en su final un rayo de esperanza, ya que fue su asesinato el desencadenante final de la rebelión de todo un pueblo contra el monstruo que los reprimía y los asesinaba. Una historia trágica, sí, pero que también demuestra que mientras haya lucha hay esperanza. Y así se convirtieron en un símbolo para todo el planeta.

Desearíamos que este día no fuera necesario y que hoy fuera un día como cualquier otro, sin embargo no lo es. Hoy es necesario, hoy necesitamos y tenemos que concientizar a hombres y mujeres sobre esta situación. Que al día de hoy, siguen matando mujeres. Por esto, la lucha continúa.

Vía Cosmopolitan

About Héctor Aguirre

Director de "El Clóset LGBT". Activista y Feminista. Fanático de Pokémon, amante de los animales y no me gusta el queso en ninguna presentación.

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