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“Le Marais”, el amor obedeciendo al destino en este gran cortometraje

De nuevo andaba divagando en lo más reciente del mundo del cine, la literatura y todas esas cosas que me encantan (y espero a ustedes también); entonces el destino hizo (sí, el destino) que volteara al pasado y me topara otra vez, con uno de los cortos que más cariño le guardo desde la primera vez que lo vi.

Una historia sencillamente contada y la cual podría pasarnos a cualquiera de nosotros en un día común y corriente de nuestra existencia. Pero ahí está la magia. Qué precisamente en el momento y lugar menos pensado, se nos aparece para explotarnos en la cara.

Como les estaba contando, la primera vez que lo vi fue en un momento crucial de mi vida, allá por el 2014, en donde parte de lo acontecido en el corto, se acoplaba perfectamente a lo que me sucedía a mi.

Hace dos días llegó a mi en una ocasión más, en otro momento obviamente pero que igualmente embonaba mágicamente.

“Le Marais” es junto a “Faubourg Saint-Denis”, los dos cortometrajes que me engancharon, espero traerles ese en otro post.

Les dejo la información a continuación, los diálogos que son una oda que nos arrastra al romance (aunque varían un poco en los subtítulos que se hicieron), de ese que todos y todas añoramos vivir y por supuesto, el cortometraje para que lo disfruten.

Paris, Je T’aime (2006) 
Recopilación de cortos de varios directores del mundo que reúnen los diferentes tipos de amor existentes, con París como telón de fondo, sus distritos y los puntos más emblemáticos de la ciudad.

Cortometraje: “Le Marais”. Director Gus Van Sant.

Gaspard, un joven parisino, cliente de un local de pinturas, lleva sus muestras a los dueños cuando nota la presencia de uno de los empleados del lugar. Elie, un muchacho americano sentado frente a un escritorio, el cual domina muy poco el idioma francés.
El artista siente una poderosa atracción hacía él y tal como lo describe, según sus creencias; la química se desborda por completo como si fueran reencarnaciones que se amaron en otro tiempo, en otros cuerpos y con otros nombres.

-¿Nos conocemos?

Tengo la impresión de que nuestros caminos se cruzaron.

¿Dónde vives?, Yo vivo en el 17. Tal vez te vi en mi barrio.
No hablas mucho, ¿eh?
No estoy seguro, pero creo que te he visto antes. 
Luces como alguien místico.
Realmente, tienes un aura muy especial.

¿Crees en espíritus?
Realmente me gusta ese tema. 
Tal vez nos conocimos en una vida pasada. 
En otro tiempo, en otra época.
Es extraño, pero cuando te vi, sentí la necesidad de hablarte.
Como si… no lo sé. Es un sentimiento muy fuerte. Es extraño.
Pensé que si no te hablaba antes de irme… estaría dejando pasar algo… importante.

Es hermoso ¿no?, Trabajas en un bellísimo lugar.
No quería perder la oportunidad de hablarte, 
porque… es tonto, pero simplemente no quería.

-¿Crees en las almas gemelas?, Alguien que es tu otra mitad.
¿Te gusta el jazz?
-Sí.
-Charlie Parker… ¿Y Kurt Cobain?, ¡Me encanta Kurt Cobain!
No importa.
Te daré mi número, me encantaría hablar contigo. Si me llamas.
Una charla más seria y sobre todo más larga. Más larga.
Toma.
-Gracias.
-Adiós.
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-¿Qué pasó?
-No estoy muy seguro. Me dio esto.
-Su número de teléfono.
-No entendí muy bien lo que decía. Mi francés no es tan bueno.
Dijo muchas palabras que no están en mi manual.
-Llámalo y lo averiguarás.

 

About Marcos A. Alonso

Cinéfilo, lector compulsivo. Creo que en éste mundo lleno de guerra, cualquier demostración de amor debe ser considerada un verdadero milagro.

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